Un angel se ha ido

 

 Poema

 

También hay recuerdos que nos pertenecen y jamás el tiempo borra. septiembre 4/ 2022

 

Un ángel se ha ido

 

También hay pozos no profundos
dónde el limo apresa los pies
y nubes grises que se empeñan
en seguirte con su continuo llover
días claros en las mañanas
qué en las tardes entorpecen
una noche que al descanso
se debe, no te deja dormir

Así la muerte impertérrita
innoble señora de paños leves
camina silente y en hedentina
se lleva lo que ha bien viene

El rumbo y el tiempo no los cambia mi dedo
no siendo Dios sino parte
nimia parte tan minúscula, qué,
sí mí voz se escucha será susurro
inapetecible a los oídos cuerdos

Tanto clamor fue al cielo
tanto deseo y negación
que sólo él sabiendo el riesgo
tomó sí solo la decisión

Porque mortales no vemos lejos
somos muy miopes en esa cuestión y ...
Dios clarito ante complejo
toma si sólo la decisión

Un canto alegre ángel te quiero
mandar tu abuelo bella canción
con pormenores de los dolores
que causa aprieto en mi corazón

Dios te tenga en sus brazos, pequeño ángel...

Augusto Plasencia


De cuando éramos

 


De cuando éramos

 

Del hierro al cristal y qué sé yo qué más,
Winchester, patines de cuatro ruedas,
en misas de gallo con aceites por demás
y sin cascos, coderas o rodilleras.
Del trébol a Villateca por la avenida, por las aceras,
una quebrada amplia al costado no era buena;
al que cayera se le acababa la faena.
Nosotros de gurrufíos, metras, trompos, perinolas,
también de cometas, papagayos y patear perolas,
jugábamos a cualquier cosa, hacíamos la vida amena.

 

Eran costumbres infantiles
jugar a la guerra, pero de verdad;
éramos inocentes hostiles,
en conciencia y sin piedad,
pero con nobleza y bondad.
Las heridas, nada invisibles,
eran enfrentamientos risibles,
no, no, no lo puedo negar:
lúdicas guerras al jugar
con piedras, palos y objetos temibles.

 

Una herida aquí, un moretón allá,
al derrapar, una rodilla raspada,
un ojo morado acá o por acullá,
o cuerpo a cuerpo, una boca sangrada.
Y antes de empezar, norma acordada,
esos acuerdos nos permitirían
a lo que las peleas nos convertirían
en una verdadera guerra campal,
loca, desproporcionada y abismal,
que nuestros padres, al saber, suspenderían.

 

Una anécdota tengo de
una botella de chicha, pesada, sí, lo era,
pero recordando sé que quedé
en esa quebrada gallera
volcado; y cuando saliera,
seguro a piedras y palos,
estos guerreros malos
no facilitaban mi escape,
y tuve que orillarme y al rape
serpentear hasta que el peligro escupe.

 

Y muchas anécdotas tengo:
el verdín, la sangre en la cabeza,
el ponsigués, el palo en el ojo,

la resbalosa, el cementerio de leprosos

el club aeropostal y las uvas playas... y vengo
con algo que no me da tristeza,
sino recuerdos que por naturaleza
hacen del niño, adolescente y joven, un viejo.
Donde las remembranzas de lo añejo
asaltan las memorias del antes niño,
que, entre nostalgias, nobleza y cariño,
expone su sencillez al ahora mundo complejo.

 

Augusto Plasencia

Terremoto

 


 

 

Terremoto

La Guaira, herida mortal

 

Del antes, seis años y contando

de aguas la tierra rugió

de luto la costa tiñó

el clima enrareció nuestras playas

 

ahora habló y tembló

ahora derrumbó sueños y esperanzas

los cuerpos tapiados, cesaron andanzas

los gritos, los llantos y clamor

 

también de pequeño viví

el terror de la tierra temblando

en sus brazos mi madre llorando

escalera abajo. No había otro atajo

 

¿por qué se ha ensañado con tantos?

¿por qué destruir el bastión?

Los seres cantando y danzando

en día de san Juan el dador

 

un día de mucho dolor

recuerdo 84´, mi hermano

ese día murió

entre el canto y la danza del santo

 

Venezuela, este año, comenzó

con golpes de manos siniestras

de aquellos que odian, mientras

causar algún daño mayor

 

providencia, dicen, sin embargo

otros, la llamamos, conciencia

las lecturas señalan la ciencia

de quienes propician lo amargo

 

las pruebas se diluyen, no existen

o se esconden en sónicas ondas

los que saben, silencian, orondas

del mal que su accionar propicien

 

el pueblo ignorante no sabe

lo subjetivo lo toma y vapulea

la culpa la tiene quien menea

el pensamiento que en su cabeza cabe

 

mi guaira, mi tierra, mi sol

mi guaira, natal terruño

de playas, de arenas, de sol

de gente de amables costumbres

dolor de herida en las cumbres

ciudadanos de noble candor

 

Augusto Plasencia 29/06/26

Solstitium

 

 


 

 Solstitium

 

Ante tal plenilunio,

luna de cabaret.

Escandalosa y vestida

con maña de comprometida,

te eclipsas en junio

 

y como morocota plateada

prendada al cielo,

recalcitrante desosiego

lacera al labriego

que suda la gota

en los surcos de su tierra.

 

Luna de la noche,

calmada y distante.

miras al diamante

que se arropa en las aguas

dulces trastadas

como escondido broche

que remansa entre peces

esperando mil veces

la presencia de amadas

.

Cronos que juegan

con los tiempos de las horas

los relojes avizoran

claridades de las albas

recortando oscuridades

o viceversas realidades

de estaciones de los meses

sólo son justos recortes

de uno u otro en solsticios

 

si es verano o es invierno

las mareas se acomodan

y la luna en su regazo

su plateada cara asoma

 

Siempre crea alborotos,

entre sábanas y celos

pues excitas los anhelos

del cupido predispuesto

el proscrito enhiesto

en los parajes ignotos

que espera con gozo

una noche placentera.

 

Augusto Plasencia