Un café y ella

 

 

Un café y ella

 

Me gusta está mujer

y jamás pude tomar un café

por la decencia en que me até

de dos niveles del mío

era como caer en un lío

de mi ambicioso ser

 

me gusta esa mujer

y le escribo

en el silencio concibo

edades de envejecer

pero en poemas envió

sentires para leer

de un corazón conmovido

por dejo que es del ser

 

le veo y soy mi testigo

del aura en zona ignota

saber que de gota en gota

es musa de amor y castigo

elevada en las pernoctas

 

Una rosa, un ópalo y ella

que funge como la estrella

entre manuscritos del mío

poema que con sus bríos

no esconderán mis derrotas

 

pero le sé y sé

las eglogas

que en blanco papel escribo

en tinta, sepia, amarillo

el tiempo dirá quién es y no otra

 

Augusto Plasencia

No hay comentarios:

Publicar un comentario